El retail chileno abarca supermercados, tiendas por departamento, mejoramiento del hogar, farmacias, tiendas especializadas y marketplaces, con operaciones que combinan sala de ventas, comercio electrónico y logística de última milla dentro de una misma cadena. Varios de sus actores principales operan también en Perú, Colombia y Argentina, lo que convierte buena parte del talento local en talento regional.
El comercio electrónico cerró 2025 en torno a US$10 mil millones, con un alza real superior al 9% y su nivel más alto histórico, alcanzando una penetración de 12,6% sobre el comercio minorista total. Los actores exclusivamente digitales suman cerca de 17 mil empresas y más de US$1.600 millones en ventas. La proyección para 2026 es de aproximadamente US$10.600 millones.
El cambio de fondo está en la mezcla por rubro: la penetración online llegó a 16,1% en tiendas por departamento, 14,5% en vestuario y 8,6% en supermercados, contra apenas 0,8% que este último registraba en 2019. Eso trasladó la competencia a terrenos que el retail tradicional no dominaba —surtido dinámico, pricing algorítmico, fulfillment, prevención de fraude— y con ello a perfiles que antes vivían solo dentro de empresas de tecnología.